Guatemala: complejidad estructural y desafíos de gobernanza
Una lectura académica desde la administración pública y la teoría política.
Aldo Bonilla. 10/noviembre/2025.
1. Herencia colonial, matriz excluyente, racismo
estructural
Ante la historia los argumentos ideológicos caen en su justa
perspectiva. La praxis, que implica la interacción entre teoría y práctica
puede considerarse como más acertada y cercana a la verdad, sin dejar de lado,
por supuesto, la obligada postura académica que exige el método científico.
La configuración del Estado guatemalteco responde a una
matriz colonial que instauró un modelo de dominación étnica, económica y
simbólica, esto ni siquiera está en tela de juicio, está más que claro y
diversos autores lo confirman.
La concentración de tierras, el racismo estructural y la
exclusión de los pueblos originarios no fueron corregidos en la independencia
ni en los procesos republicanos posteriores, leer los recientes ensayos de Felix
Alvarado, González Davison y Pérez de Antón permiten ampliar la perspectiva y
arrojan nuevas acometidas teóricas, basadas en la historia. El Estado nació
como instrumento de control, no de integración y esta lógica persiste en muchas
mentes y en importante número de sus instituciones.
En este sentido, el planteamiento de Severo Martínez Peláez
en La patria del criollo sigue siendo una referencia obligada. A pesar y
que no lo demerita, su sesgo ideológico, marcado por una lectura marxista de la
historia, su análisis sobre la persistencia de estructuras coloniales en la
sociedad guatemalteca se fundamenta en argumentos rigurosos y documentados.
Martínez Peláez no propone una condena simplista, sino una comprensión profunda,
a veces pincelada, lo cual se respeta, de cómo el criollo construyó una patria
excluyente, negando la ciudadanía plena a los sectores indígenas y populares,
porque era parte de la herencia colonial asumida. (indígena, menaje de lo encomendado,
sería mi próxima publicación).
Desde una perspectiva formal no confrontativa, es necesario
recuperar estas lecturas críticas sin convertirlas en trincheras ideológicas. Este
elemento resulta particularmente complicado en la actualidad, habida cuenta que
las viejas costumbres guerreristas tienen que ir desapareciendo
generacionalmente (los viejos siguen en contienda). Comprender el pasado es
indispensable para dignificar el presente, pero no para perpetuar antagonismos.
La historia debe ser herramienta de encuentro, no de revancha.
2. Conflicto armado y posguerra inconclusa
El conflicto armado interno de 36 años y que dejó cientos de
miles de víctimas, muerte, destrucción, desplazamientos masivos, exilio a
mentes brillantes, abusos políticos y aquí tristemente lo peor de la
confrontación: una cultura de impunidad sigue vigente en algunas mentes.
Aunque los Acuerdos de Paz sentaron bases para la
democratización, su implementación fue parcial, la reconciliación no interesó
como correspondía, había que firmar el silencio de las armas y salir en la
foto, esa fue la urgencia, apretacanuto para ser registrados en la historia,
falencia que hoy seguimos pagando. Las reformas estructurales propuestas, es
drcir, la reforma agraria, judicial y educativa, fueron bloqueadas por las élites
tradicionales, los grupos fácticos, especialmente con poder económico para comprar
conciencias y mantener el statu quo y, debajo de ellos, los lameculos, cual
rémoras vividoras. La paz formal no implicó justicia ni transformación
institucional.
Desde una postura nacional que rechaza la prolongación
simbólica de la guerra, es necesario superar la lógica binaria que aún
contamina muy buena parte del discurso público. Las generaciones actuales
merecen un relato que dignifique el pasado sin quedar atrapadas en él.
Guatemala no puede seguir contendiendo en una guerra fratricida que ya terminó.
3. Institucionalidad débil y captura del Estado
Guatemala exhibe síntomas de lo que la literatura denomina
“Estado capturado”, ya en otras ocasiones se ha discutido la complejidad que
implica calificar de “Estado fallido”[1] las instituciones públicas
pareciera que operan bajo intereses privados, partidarios o criminales, además,
si no se las deja operar de esa forma, bloquean, sabotean, dañan. La corrupción
no es un fenómeno aislado, sino un sistema funcional que impide la prestación
de servicios básicos y erosiona la confianza ciudadana. La fragmentación del
sistema de partidos, la judicialización de la política y la cooptación de
órganos de control son parte de esta dinámica.
Este diagnóstico no debe convertirse en condena ideológica.
La búsqueda de consensos exige reconocer las fallas sin caer en discursos de
odio o revancha. La institucionalidad puede ser restaurada si se privilegia el
diálogo técnico, ético y plural, para ese rescate institucional, también
generacional.
4. Desigualdad estructural y exclusión social
El país presenta una de las mayores desigualdades de América
Latina, compitiendo solo con Haití que sí es un estado fallido en su máxima
expresión. Más del 50% de la población vive en pobreza, y los indicadores de
salud, educación y empleo muestran brechas étnicas, territoriales y de género.
La economía informal supera el 70%, la desnutrición crónica infantil afecta a
más del 40% de los menores en áreas rurales, y la migración se ha convertido en
válvula de escape estructural. La ciudadanía plena es un privilegio, no un
derecho universal y consecuentemente el sistema conspira en su contra.
La superación de estas brechas no requiere ideologías, sino
voluntad técnica, sensibilidad humana y acuerdos intersectoriales. La dignidad
no debe ser negociada ni instrumentalizada.
5. Fragmentación simbólica e identidad en disputa
Guatemala es un país plurinacional, esto implica un elemento
de identidad (ojalá federacional) que compite entre sí y no se integra. La
narrativa general sigue siendo monocultural. La falta de reconocimiento
efectivo de los pueblos indígenas, afrodescendientes y ladinos diversos genera
tensiones identitarias que se reflejan en el discurso político y en acciones excluyentes,
de un lado para otro y viceversa, la educación y los símbolos nacionales. La
nación no ha sido narrada desde todos sus pueblos, lo que dificulta la
construcción de una identidad compartida.
La reconstrucción simbólica del país debe evitar la
confrontación ideológica y apostar por una narrativa incluyente, digna y
respetuosa. La identidad nacional no puede seguir siendo campo de batalla: debe
ser espacio de encuentro donde las diferencias sean aceptadas en su justa
medida y respetada cual tales, donde ninguno se puede quedar atrás.
6. Reformismo bloqueado y resiliencia social
A pesar de los obstáculos, existen movimientos sociales,
académicos y comunitarios que impulsan propuestas de transformación, a pesar
del denodado esfuerzo del pacto de corruptos por demeritarlo y destruirlo. El
reformismo suele ser bloqueado por estructuras de poder que temen perder
privilegios. La complejidad guatemalteca no es solo problema: también es su
mayor potenciador. La resiliencia de sus pueblos, la riqueza cultural y la
capacidad de organización comunitaria son activos para una transformación
democrática, pero ¿Quién le quita el pendón al más gritón y lo comparte?
¿Cuál debe ser la ruta de consensos, dignificación y
reconstrucción? Guatemala no necesita más contendientes: necesita más
constructores.
Bibliografía consultada y recomendada
Azpuru, D. (2015). Democracia
y gobernabilidad en Guatemala: avances y retrocesos. FLACSO Guatemala.
https://flacso.edu.gt/publicaciones/democracia-y-gobernabilidad-en-guatemala-avances-y-retrocesos/
Comisión para el Esclarecimiento
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https://www.undp.org/es/guatemala/publications/guatemala-memoria-del-silencio
Grandin, G. (2000). The blood of Guatemala:
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https://books.google.com/books/about/The_Blood_of_Guatemala.html?id=KZzZAAAAMAAJ
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Guatemala’s Peace Process. Westview Press.
https://books.google.com/books/about/Of_Centaurs_and_Doves.html?id=ZKZtAAAAMAAJ
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patria del criollo: ensayo de interpretación de la realidad colonial
guatemalteca. Editorial Universitaria.
https://biblioteca.flacso.edu.gt/catalogo/la-patria-del-criollo-ensayo-de-interpretacion-de-la-realidad-colonial-guatemalteca/
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https://nuso.org/articulo/ilusiones-sobre-la-consolidacion-democratica/
PNUD. (2005). Informe sobre
desarrollo humano: Guatemala, una agenda para el desarrollo humano.
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https://www.undp.org/es/guatemala/publications/informe-sobre-desarrollo-humano-2005
Solano, L. (2012). El Estado
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https://elobservadorgt.org/wp-content/uploads/2016/03/Informe-Especial-No.-8-El-Estado-Guatemalteco-La-Contrainsurgenica-y-El-Crimen-Organizado.pdf
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https://books.google.com/books/about/Contesting_Citizenship_in_Latin_America.html?id=gvE5Mufp6R8C
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