El teleférico de la Calzada Roosevelt: propaganda, error de movilidad y subsidio inevitable que todos pagaremos.
Como concejal opositor en la muni, durante
cuatro años me opuse radicalmente a la construcción de ese mamotreto con nombre
propagandístico. Y me sigo oponiento. Pero voy a tratar de exponer cuáles son
mis argumentos, a ver si sale
El proyecto sobre la Calz. Roosevelt ha sido
presentado como una solución moderna y estructural ante la incapacidad
municipal por el colapso de movilidad. Sin embargo, un análisis técnico mínimo,
ni soy matemático, ni soy economista, muestra que se trata de un sistema
auxiliar sobredimensionado discursivamente, con limitaciones físicas claras y
una estructura financiera frágil.
1. El problema de fondo: propaganda y
expectativas falsas
Llamar al proyecto con un nombre tecnocrático
induce a error. No es un sistema masivo ni un eje estructural de transporte: es
un teleférico urbano de capacidad limitada. El cambio de nombre no altera sus
límites físicos, pero sí distorsiona la discusión pública y crea expectativas
irreales en la ciudadanía y, como son fáciles de tontear... pues
previsible.
2. Error de movilidad: capacidad insuficiente
La capacidad máxima del teleférico ronda los
187 mil pasajeros (de aquí en adelante usaré: Px) diarios. Sin embargo, la demanda difundida públicamente ha
llegado a duplicar esa cifra. Esta brecha no es opinable ni ideológica: es
física. El resultado previsible es saturación, frustración del usuario y un
impacto marginal sobre la congestión real del corredor Roosevelt.
Y el socio de los municipales se atreve a decir
que “podría llegar a la Antigua Guatemala” (ternurita), para falazmente
hacer ver hacia otro lado las críticas reales y no políticas de este enorme y
carísimo entuerto.
3. Costo del pasaje vs. precio del pasaje
Desde el punto de vista económico, es clave
diferenciar costo y precio. El costo del pasaje es el gasto real promedio por
viaje; el precio es la tarifa política que paga el usuario.
Matemáticamente, el costo del pasaje se expresa
como:
C = (I + O) / Q
donde I es la inversión
anualizada, O los costos de operación y mantenimiento, y Q el
número de viajes anuales.
4. Cuantificación aplicada al teleférico
La inversión estimada del proyecto es de US$300
millones, equivalentes a Q2,400 millones de queques! Distribuida en 30 años, la inversión
anualizada ronda los Q80 millones.
Los costos de operación y mantenimiento, usando
parámetros conservadores (4–6% del CAPEX*), oscilan entre Q96 y Q144 millones
anuales. El costo total anual se ubica así entre Q176 y Q224 millones.
*CAPEX (Capital Expenditure) significa gasto de capital. En términos simples y técnicos a la vez es el dinero que se invierte para crear o adquirir un activo que supone tener una vida útil de varios años.
Bajo un escenario optimista de 65 millones de
viajes anuales, el costo real por viaje se sitúa entre Q2.7 y Q3.5.
5. Subsidio: conclusión matemática
Si la tarifa “política” se fija en Q4 a Q6, el
sistema solo se sostiene si la demanda y los costos se comportan de manera
perfectar y no necesito decirlo “lo perfecto no existe”. Cualquier desviación
eleva el costo por encima del precio.
El subsidio por viaje podría expresarse como:
Subsidio = max (0, C – P)
Cuando
el costo supera al precio, el déficit se traslada al Estado.
En términos simples: si no se sube la tarifa,
el teleférico exigirá subsidio; si no se subsidia, se deteriora el servicio; y
si se intenta evitar ambos, el proyecto fracasa operacionalmente.
Conclusión
El teleférico de la Calzada Roosevelt es un
proyecto aparentemente atractivo, pero técnicamente insuficiente, las acciones
conocidas soto-voce municipales desde la llegada del panismo y mutado a
unionismo se conocen oscuras, corruptas y malintencionadas para mantener las cosas
tal como son, por lo que concluyo que este carísimo juguete promete más
de lo que puede mover, recauda menos de lo que cuesta y compromete recursos
públicos a largo plazo. No resuelve el problema estructural de movilidad y
corre el riesgo de bloquear alternativas de mayor capacidad en el futuro.
Tabla 1.
¿Cuántos vehículos
circulan por la mentada Roosevelt al día?
|
Fuente |
Qué mide |
Dato |
Año/fecha |
Nota clave |
|
Dep. de Movilidad Urbana, Muni (compilado en presentación CEUR-USAC) |
Circulación diaria en Calzada Roosevelt
(acceso a la ciudad) |
258,806 vehículos/día |
2015 | Es un conteo de "unidades/día por acceso
vial. Fuente CEUR USAC.
|
|
PMT |
Flujo en el tramo Hospital Roosevelt → Trébol |
>170,000 vehículos/día |
27/09/2024 |
Refuerza que LA Roosevelt sigue siendo corredor de altísima carga (aunque no es el mismo punto de medición que 2015). (Fuente: Pasquín Soy502) |
Fuente:
Elaboración propia con datos disponibles al público.
NOTA: La cantidad de buses extraurbanos que circulan en la Roosevelt no
aparece públicamente, ni un desglose por tipo de vehículo carros, motos, buses
extraurbanos, carga, para la Roosevelt.
Tabla 2.
Impacto diferenciado del teleférico sobre ese
volumen (sin park & ride)
|
Escenario (sin park & ride) |
Utilización del teleférico |
Px/día (aprox.) |
% que viene de carro |
“Carros que podrían
dejar de circular” (aprox.) |
Efecto vs 258,806 veh/día |
|
Conservador |
30% del techo |
56,000 |
25% |
10,000 carros/día |
~4% |
|
Intermedio |
60% del techo |
112,000 |
30% |
24,000 carros/día |
~9% |
|
Muy optimista |
90% del techo |
168,000 |
35% |
42,000 carros/día |
~16% |
Fuente:
Elaboración propia con datos disponibles al público.
Dato técnico del teleférico reportado: 5,500 Px/hora/sentido y operación hasta 17
horas; además han dicho que “hasta 374 mil Px/día” casaca marca Acme. (Prensa
Libre)
NOTA: 5,500×17×2 ≈ 187,000 pax/día como techo
aritmético; la cifra 374k es, como mínimo, inconsistente (FALSA) con esos
parámetros.) (Prensa
Libre)
Para estimar “impacto sobre vehículos” hay que
traducir: Px captados a carros que dejan de entrar y entonces el dato conservador
depende de:
a) ocupación promedio
del carro y
b) porcentaje de
usuarios que realmente vienen en carro.
Sin bahías de parqueo, ese porcentaje se cae
porque el usuario del Occidente no tiene dónde “dejar el carro” para subirse al
sistema.
Supuestos explícitos (Para hacerla suave y
entendible al vecinito que lee, son datos conservadores y transparentes):
- Ocupación carro promedio: 1.4 personas/vehículo (referencia típica
urbana; úselo como supuesto de trabajo).
- % de gente que va a dejar el carro (sin park & ride): bajo.
Análisis estratégico
- Sin bahías/park & ride (exactamente la mismísima deficiencia de
los buses tranzametro cuyo proyecto original requería bahías de parqueos en
Rodriguitos, Condado Concepción, Colonia Ulises rojas en Villa nueva y San
Lucas Sacatepéquez) el teleférico no logrará capturar masivamente al automovilista
del Occidente ¿Quién en sano juicio dejará la comodidad de su propio vehículo, por esta apretazón insegura y parcial? Está claro que, tal vez captura sobre todo a quien ya va en bus, a quien puede
llegar caminando o, redepente, a quien logra transbordar (y eso reduce usuarios, no
necesariamente vehículos).
- Aun si “mueve gente”, el impacto sobre la Roosevelt (en carros)
tiende a ser de un dígito o bajo doble dígito; y, en congestión real, ese
espacio suele ser ocupado por demanda inducida (más carros que antes
evitaban ese horario/corredor).
- Con esto, el teleférico funciona más como alivio tipo “Dorival”
porque todo sigue igual que como solución estructural del corredor.
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